Para la Contralorìa hay mejor distribución y mayor equidad en Regalìas

Análisis de la Contraloría General de la República sobre

los 3 años de implementación del Sistema de Regalías

 

Para la Contraloría General de la República es importante resaltar lo siguiente:

Mejor distribución y mayor equidad

Es evidente que el nuevo sistema de regalías, que entró en vigencia a partir del Acto Legislativo 05 de 2011,  logró una distribución territorial más equitativa de los recursos, con preferencia hacia aquellos más pobres.

En 2010, el 80% de la población recibía apenas el 20% de las regalías; la situación con la reforma cambió de manera sustancial y en el bienio 2013-2014 ese  80% de la población se benefició del 70% de dichos recursos.

En cuanto a municipios receptores, éstos pasaron de 655 en 2010 y 2011, a 1.078 en el bienio 2013-2014.

La reforma también produjo avances en equidad social, dado que la distribución de los recursos se dirige prioritariamente a los departamentos que acreditan los mayores niveles de pobreza; así, la relación por departamento entre la distribución de las regalías per cápita y el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas,  muestra que el nuevo sistema de distribución en efecto tiende a asignar mayores recursos en los territorios que tienen más necesidades.

Vale la pena destacar que el coeficiente de Gini, después de la reforma, pasa de 0,7 en 2010 a 0,47 en 2014. Este sin duda es un logro significativo del nuevo modelo.

Implementación de prácticas de Buen Gobierno

Uno de los propósitos de la modificación del régimen de regalías fue garantizarprincipios de eficiencia y racionalidad en el gasto, como parte central del concepto de buen gobierno y a partir de instrumentos que permitieran mejorar la estructuración, formulación y ejecución de los proyectos de inversión; así como el fomento a la participación,  incentivando a los ciudadanos a presentar proyectos y a ejercer control social en la formulación, priorización, ejecución y evaluación de los mismos.

El modelo institucional ha generado mayor transparencia como resultado de la creación  del Sistema de Monitoreo, Seguimiento, Control y Evaluación de las Regalías administrado por el DNP, que permite conocer el uso de los recursos y el estado en tiempo real de los proyectos de inversión; de otra parte, el Sistema de Giros a Cuentas Maestras implementado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, permite conocer la asignación y giro de los recursos a las regiones; herramientas éstas que facilitan el seguimiento a la gestión y el ejercicio de control fiscal y social sobre los recursos.

Ahora bien, para que los avances antes descritos contribuyan a los objetivos constitucionales de reducir la pobreza y las brechas entre las regiones, es necesario garantizar la eficiencia y efectividad del gasto.

Al efecto, la Contraloría General de la República considera importante atender las siguientes situaciones para corregir y reorientar lo pertinente:

a. Baja ejecución y altos saldos en cuentas bancarias:

Los problemas de eficiencia del sistema de regalías se concentran todavía en las debilidades que tienen los territorios para estructurar proyectos y en la baja capacidad de gestión de los alcaldes y gobernadores para ejecutarlos en los tiempos planeados. Así la Contraloría evidenció que entre 2012 y 2014 el Sistema no ejecutó $8,4 billones, entre funcionamiento e inversión.

Consecuencia de lo anterior es que permanecen durante mucho tiempo saldos significativos en los bancos, lo que no es admisible si se tiene en cuenta la urgencia de las necesidades, la mayoría inaplazables, de las poblaciones.

A diciembre de 2014 los saldos en los bancos, de recursos de regalías, ascendían a más de $7 billones. Esto ocurre en parte, porque los plazos para iniciar los procesos de ejecución una vez se han aprobado los proyectos son muy laxos. Siguiendo los lineamientos de la Comisión Rectora, los proyectos de inversión tienen como máximo 12 meses para iniciar sus procesos de contratación o de lo contrario tienen que desaprobarse, para ser usados en otros proyectos de inversión. Desde 2012 a la fecha hay 1.735 proyectos desaprobados o en riesgo de desaprobación,  de un total de casi 9.500 proyectos, es decir, $3,5 billones sin ejecutar.

Por ejemplo, en una actuación especial de la Contraloría General de la República, en el Departamento del Meta a la inversión de regalías en el sector Vivienda, encontró que a la fecha, del total de proyectos aprobados, el 4% están suspendidos, el 17% sin contratar, el 25% ya fueron desaprobados y del 55% restante en ejecución solo 2 proyectos presentan un avance de obra no mayor al 50%, el resto tiene niveles de ejecución física inferior al 20%.

Hay que ser estrictos y castigar a las entidades que sean lentas en ejecutar los recursos de regalías.  Al mismo  tiempo se requiere un mayor esfuerzo en la formación de capacidades técnicas para la formulación de proyectos de inversión en las regiones.  En este sentido, los recursos asignados al fortalecimiento de las secretarías técnicas, no parecieran estar dando los resultados esperados.

b. Persisten debilidades en la pertinencia de los proyectos y en la calidad de las obras que se están ejecutando:

Con el nuevo modelo los criterios de distribución de las regalías benefician más a los departamentos que a los municipios. Actualmente los departamentos manejan más del 70% de los recursos del sistema. Esta decisión del legislador podría interpretarse como una oportunidad para que los departamentos ejercieran un mayor liderazgo en el desarrollo de su territorio y en el desarrollo regional. No obstante, esa oportunidad se está perdiendo. Por ejemplo, a diciembre de 2014 en el Fondo de Desarrollo Regional, sólo 9 de 334 proyectos cumplen la condición de ser interdepartamentales y 106 proyectos  impactan a solo un municipio.

Respecto a la calidad de las obras, la Contraloría en su ejercicio de auditoria regular que cubrió recursos por $6 billones durante el primer semestre de 2015, encontró hallazgos por más de $112 mil millones en los sectores de Agua potable y Saneamiento Básico, educación, vivienda y cultura, recreación y deporte. Por ejemplo, en La Jagua de Ibirico los hallazgos  por viviendas de mala calidad sumaron $7 mil millones: agrietamientos, paredes que se desmoronan, debilidades en diseño de construcción.  De igual manera, en el suministro de Alimentación Escolar, la Contraloría encontró irregularidades por $8 mil millones derivados de sobrecostos, también en el municipio de La Jagua de Ibirico y en el departamento del Vichada.

c. Nuevos recursos pero baja efectividad del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación:

Con el sistema de regalías vigente, el 10% de los recursos se destina al Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación, decisión sin duda positiva dado el rezago que presenta el país en la materia. No obstante esa buena intención, la mayoría de los departamentos del país no cuenta con capacidades científicas propias que les permitan invertir estos recursos de una manera eficiente, eficaz y pertinente, lo cual ha generado:

·        Ausencia de ejecutores idóneos en calidad de investigadores e instituciones que cuenten con grupos de investigación reconocidos por COLCIENCIAS.

·        Dispersión de los recursos en multiplicidad de proyectos, revelando la falta de líneas articuladoras en la inversión; y

·        Debilidades en la presentación y formulación de proyectos.

Los recursos de ciencia y tecnología están siendo ejecutados entonces, en un alto porcentaje, por personas naturales y jurídicas que no tienen la calidad de investigadores o por instituciones que carecen de grupos de investigación reconocidos por COLCIENCIAS.

En efecto, de un total de 1.496 contratistas, solo 293 son investigadores que pertenecen a grupos avalados por COLCIENCIAS, y solo 73 son entidades que tienen grupos de investigación avalados.

d. Baja responsabilidad en la toma de decisiones en los OCAD

Aunque con la creación de los Órganos Colegiados de Administración y Decisión OCAD, se buscó garantizar un trabajo articulado entre la nación y los entes territoriales, limitando en parte la alta discrecionalidad en la asignación de recursos de regalías que en el pasado tuvieron los gobernantes de estos últimos, en la práctica los OCAD no han  logrado ser el espacio de toma de decisiones técnicas donde prevalezca el interés general de la población.

Vale la pena revisar la responsabilidad que tiene este órgano consultivo frente a la efectividad en las decisiones que se están tomando sobre la inversión de los recursos de regalías.

No más “elefantes blancos”

El compromiso del Contralor General de la República, Edgardo Maya Villazón, con el país, con la sociedad y los sectores más deprimidos, derivado del mandato constitucional que se le atribuye a la Contraloría, es, a través de la vigilancia y el control fiscal, evitar que los recursos de regalías se dilapiden, que como en el pasado se inviertan en obras inconclusas, los llamados “elefantes blancos”; inocuas o no pertinentes en tanto no consultan las necesidades más sentidas de la población; o de baja calidad y alto riesgo; y que ello se propicie por la precaria capacidad técnica de las regiones, y, la mayoría de las veces, por problemas de clientelismo y corrupción.