Justicia Transicional de Colombia será modelo para el mundo, dice el presidente Santos

 

Oslo, Noruega , sábado, 10 de diciembre de 2016
SIG – SIG
En Colombia logramos un modelo de justicia transicional que nos permite obtener el máximo de justicia sin sacrificar la paz: Presidente Santos
Premio Nobel de la Paz 2016
El Presidente Juan Manuel Santos saluda al exconsejero de Seguridad Nacional del Gobierno estadounidense, Zbigniew Brzesinski, luego de recibir el Premio Nobel de Paz 2016.
  • “Este modelo será uno de los grandes legados del proceso de paz de Colombia”, aseguró el Presidente Juan Manuel Santos en su discurso de aceptación del Premio Nobel de Paz.

 

  • “El acuerdo de paz en Colombia es un rayo de esperanza en un mundo afectado por muchos conflictos y demasiada intolerancia”, dijo.

 

  • “Es una demostración de que lo que en un principio parece imposible, si se persevera, se puede volver posible, incluso en Siria o en Yemen o en Sudán del Sur”, sostuvo.
“El Premio Nobel de Paz va destinado al Presidente Santos únicamente, pero también se debe entender como un tributo al pueblo colombiano”, dijo el Comité Noruego del Nobel al galardonar al Primer Mandatario.

Durante la ceremonia de aceptación del Premio Nobel de Paz, este sábado en Oslo, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó que en el Acuerdo suscrito entre el Gobierno y las Farc se logró “convenir un modelo de justicia transicional que nos permite obtener el máximo de justicia sin sacrificar la paz”.

“Este modelo será uno de los grandes legados del proceso de paz de Colombia”, aseguró el Jefe de Estado su memorable discurso titulado ‘La paz de Colombia: de lo imposible a lo posible’.

Lecciones del mundo que se utilizaron en Colombia

Así mismo, el Mandatario se refirió a las lecciones internacionales aprendidas y utilizadas para lograr la paz en Colombia.

Como ejemplos citó los esfuerzos de paz en el Medio Oriente, en Centroamérica, en Sudáfrica, en Irlanda del Norte, cuyos artífices también han recibido el Premio Nobel y que “nos mostraron el camino para avanzar en un proceso a la medida de Colombia”.

El Jefe de Estado destacó también que el proceso de paz en Colombia recogió el legado de la activista estadounidense Jody Williams y la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersonal, igualmente ganadores del Nobel.

Así lo dijo al recordar que, después de Afganistán, Colombia ostenta el vergonzoso record de ser el país con más minas y más víctimas de minas en el mundo.

“Nuestro compromiso es tener nuestro territorio libre de minas para el año 2021”, sostuvo.

El Presidente resaltó igualmente el apoyo recibido de otros galardonados, como la Unión Europea y el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que han comprometido a sus países a apoyar el crucial proceso de implementación del acuerdo de paz en Colombia.

El acuerdo de paz en Colombia es un rayo de esperanza

De otro lado, el Premio Nobel colombiano subrayó que el acuerdo de paz colombiano es “el más completo e integral” de todos los 34 acuerdos firmados en el mundo en las últimas tres décadas, según lo concluye el detallado estudio realizado por el Instituto Kroc de Estudios Internacionales de Paz, de la Universidad de Notre Dame, en Estados Unidos.

“El acuerdo de paz en Colombia es un rayo de esperanza en un mundo afectado por muchos conflictos y demasiada intolerancia”, dijo.

Y agregó: “Es una demostración de que lo que en un principio parece imposible, si se persevera, se puede volver posible, incluso en Siria o en Yemen o en Sudán del Sur”.

Lecciones de Colombia para el mundo

En este sentido, el Presidente Santos compartió varias lecciones que se pueden derivar del proceso de paz en Colombia.

Sobre el tema, el Mandatario recomendó que hay que prepararse y asesorarse debidamente, “analizando qué falló en previos intentos de paz en el propio país, y aprendiendo de los éxitos y fracasos de otros procesos de paz”.

Sostuvo que, así mismo, hay que “fijar una agenda de negociación realista y concreta que resuelva los asuntos directamente relacionados con el conflicto, y que no pretenda abarcar todos los problemas de la nación”.

Se refirió también a la importancia de adelantar las negociaciones “con discreción y confidencialidad, para que no se conviertan en un circo mediático”.

Y consideró que “algunas veces, para llegar a la paz, es necesario combatir y dialogar al mismo tiempo”, una lección que, según el Mandatario, él aprendió de Yitzhak Rabin, otro ganador del Premio Nobel.

“Hay que estar dispuestos a tomar decisiones difíciles, audaces, muchas veces impopulares, para lograr el objetivo final de la paz”, anotó.

Finalmente, sobre este mismo aspecto, el Jefe de Estado indicó que el apoyo regional es indispensable para la solución política de cualquier guerra asimétrica.

“Hoy, por fortuna, todos los países de la región son firmes aliados en la búsqueda de la paz, que es el propósito más noble de cualquier sociedad”, dijo.

Hoy podemos imaginarnos un mundo sin guerra

Según el Presidente Santos, con el acuerdo de paz en Colombia termina el conflicto armado más antiguo, y el último, del Hemisferio Occidental, gracias a lo cual “podemos decir que América, desde Alaska hasta la Patagonia, es una zona de paz”.

En concordancia con esto, el Jefe de Estado consideró que hoy es posible imaginarnos un mundo sin guerra.

“Podemos hacernos ahora una pregunta audaz: si la guerra puede terminar en un hemisferio, ¿por qué no pueden algún día los dos hemisferios estar libres de ella? Tal vez, hoy más que nunca, podemos atrevernos a imaginar un mundo sin guerra. Lo imposible puede ser posible”, dijo.

Y puntualizó citando al artista Bob Dylan, galardonado con el Premio Nobel de Literatura este año, quien afirmó: “¡Cuántas muertes más serán necesarias hasta que comprendamos que han muerto demasiados! La respuesta, mi amigo, va volando con el viento”.

(Fin/fca)