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El Niño y la ganadería en nuestro Caribe

Portada, diseños e investigacion con base en la  @IA de @Microsoft

  • El destino final del rescate bovino serían nuestros damnificados del terremoto y de los incendios

 

  • El Fenómeno del Niño 2026–2027 ya está golpeando con fuerza la ganadería colombiana: Fedegán reporta miles de bovinos muertos, más de 300.000 animales desplazados y pérdidas superiores a millones, con la Costa Caribe (Cesar, La Guajira, Sucre, Atlántico, Magdalena) como epicentro de la crisis por sequía, falta de agua y forraje.

La combinación de pastos quemados, temperaturas cercanas a y cuerpos de agua reducidos está generando mortalidad directa, pérdida de condición corporal y movimientos desesperados de ganado hacia zonas menos críticas.

  • En escenarios extremos, algunos países han aplicado sacrificio sanitario o preventivo de animales en alto riesgo (Australia durante sequías prolongadas, ciertos estados de EE. UU. en crisis de forraje), con tres objetivos: evitar sufrimiento animal, reducir presión sobre los recursos y transformar parte de ese hato en carne de bajo costo para consumo interno o ayuda alimentaria.

Esas decisiones nunca las toma un solo actor: requieren marco legal claro, participación de autoridades sanitarias, gremios ganaderos y empresarios privados para garantizar bienestar animal, inocuidad y trazabilidad.

  • En la Costa Caribe, algo similar solo sería viable si: Gobierno nacional y territorial declaran emergencia y habilitaran protocolos de sacrificio humanitario, compra pública de ganado en riesgo y distribución de carne a otros departamentos mediante plantas de beneficio autorizadas.

Y si empresarios privados y frigoríficos participan bajo reglas de precio de contingencia, controles sanitarios y apoyo logístico (frío, transporte, almacenamiento).

  • Que gremios como Fedegán coordinen censo de hatos en riesgo, rutas de movilización y priorización de pequeños productores.

Sobre llevar alimento a reses aisladas, el uso de helicópteros para forraje se ha visto en emergencias puntuales (por ejemplo, distribución aérea de alimento a ganado y fauna en sequías e inundaciones en Australia y EE. UU.), pero es logísticamente caro y solo se justifica en casos muy focalizados: hatos aislados sin acceso terrestre, alto valor estratégico (núcleos genéticos, bancos de vientres) o zonas donde un corredor humanitario aéreo sea la única opción.

  • En la Costa Caribe, sería más eficiente combinar: Red de bodegas de suplementos y forrajes en municipios críticos, propuesta ya por Fedegán.

Transporte terrestre masivo (camiones, carrotanques, tren donde exista) hacia puntos de acopio.

  • Corredores de movilización de ganado hacia zonas con agua y pasto, con apoyo estatal en peajes, combustible y seguridad.

Los helicópteros podrían ser un recurso complementario y excepcional, operados por Fuerzas Militares, Defensa Civil o empresas privadas contratadas, para misiones específicas de rescate de núcleos ganaderos o entrega de alimento en áreas totalmente incomunicadas.

  • Pero como política general de abastecimiento sería económicamente inviable frente a soluciones de suelo: reservorios, pozos, sistemas de riego, bancos de forraje y compra pública de suplementos.

@Fedegan @Asoganorte @amchamcol @Ventanaalmundo

Fin