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Diseñadores de Moda crean tendencia Gótica en tiempos de coronavirus

  • Le llaman también Estilo Victoriano

 

  • A menudo la historia ha demostrado que resulta imposible aislar la moda de todo lo que está sucediendo alrededor. En periodos de crisis ha buscado refugio en la belleza, y a menudo la ha encontrado a la hora de evocar épocas del pasado. En 2020, el historicismo y la nostalgia siguen omnipresentes, pero con una potente carga religiosa que también nutre las colecciones de otoño-invierno.

En la presente época de incertidumbre global, prestigiosos diseñadores de Moda recurren al catolicismo  y al misterio gótico en sus creaciones, pero también ahonda en el sentimiento de pérdida. Un contraste monumental de tonos blancos y negros al mismo nivel de artistas como Frederick Ellwell o Edward Killingworth, que reflejaron vida y muerte metafóricamente a través de las prendas inmortalizadas.

  • El negro en la moda se originó prácticamente en la Era Victoriana. Hoy por hoy el nuevo  negro resalta en gran parte de los desfiles. Pero no hablamos solamente de sofisticados vestidos de noche como algunos  de los que hemos podido ver en Oscar de la Renta. Hablamos de propuestas que visten a la mujer de negro de pies a cabeza, con una profunda carga dramática gracias a enormes volúmenes en vestidos y sombreros, en materiales como el rígido tafetán o el terciopelo, que se combinan con otras texturas más delicadas como el encaje, el velo y el tul.

El velo se convierte precisamente en uno de los accesorios estrella del momento. No hay firma que no se haya rendido a acompañar el negro con esta pieza de tul que formó parte unilateral del uniforme de pérdida: Brock Collection, Carolina Herrera, Comme des Garçons, Louis Vuitton, Marc Jacobs, Elie Saab, han  incluido variantes que van de la clásica gasa en color negro a tules más sofisticados.  

  • Aunque suene incluso macabro hacer del sentimiento de pérdida una imagen estética, la realidad es que tenemos ese referente imbuido hasta el tuétano. A la reina Victoria no solo se le atribuye haber popularizado los vestidos de novia blancos, también haber convertido el luto en todo un fenómeno de masas, con ella como icono de la viudez. A la muerte de su esposo el príncipe Alberto en 1861 se sumió en un profundo duelo, hasta su fallecimiento en 1901. Un periodo de cuarenta años en el que no vistió otro color que no fuese el negro. Esto contribuyó a una etiqueta todavía más estricta para las mujeres que requería un luto entre tres meses y dos años y medio. Pero sobre todo, supuso un filón para la industria: llevar un color de negro apropiado era símbolo de estatus. Aquellos que no podían permitirse cambiar de vestido teñían regularmente sus prendas, que eran un indicativo de las fases del luto (el blanco, el morado o el gris simbolizaban posteriormente el semiluto). Desde mediados del siglo XIX se empezaron a abrir grandes almacenes dedicados a cubrir todas las necesidades del duelo, incluida lao ropa. Y lo hacían en las grandes calles más elegantes de las ciudades.

La mujer en un traje completo de luto se convirtió en uno de los símbolos de la era victoriana, un momento en el que los índices de mortalidad eran alarmantemente altos.

Algunos académicos ven la Moda gótica  relevante en periodos de incertidumbre. Allen Groove, un profesor de la Alfred University de Nueva York teoriza que “durante una guerra o en las secuelas de un desastre los temas oscuros emergen a la superficie como una forma de confrontar los peores temores de la sociedad.”

El vampiro y Frankistein son referentes en el negro actual con una potente carga erótica que también se ha vinculado a la moda gótica. “La imaginería de la muerte y de la decadencia, el poder del error y el macabro erótico son perversamente atractivos para muchos diseñadores. Por ejemplo, John Galliano dijo que él consideraba una chica gótica “como ‘atrevida, cool y misteriosa”

(Vogue)