Contraloría: el crédito a Navelena afecta el patrimonio público

 

COMUNICADO DE PRENSA No 76

Afectación al patrimonio público por crédito a Navelena
es un hecho incontrovertible, dice la Contraloría General

 

*No es cierto que en la aprobación del crédito se cumplió con las políticas que requiere este tipo de operaciones.

 

* La CGR señaló también que no es cierto que una vez se liquide el contrato entre Cormagdalena y Navelena, el pago en primer orden será para el Banco Agrario.

 

*El organismo de control dice que si bien los recursos con los cuales el Banco otorga los créditos tienen origen en su actividad de intermediación, esta situación no desvirtúa el carácter que tiene esta entidad como sujeto de control fiscal.

Bogotá, 4 de junio de 2017.- La Contraloría General de la República rechazó los argumentos que mediante reciente comunicado  expuso el Banco Agrario de Colombia ante las observaciones que realizó sobre el crédito otorgado a la empresa Navela y, de forma tajante, indicó que

 “la actual afectación al patrimonio público es un hecho incontrovertible”.

Enfatizó que tiene el deber constitucional y legal de vigilar  la gestión fiscal del Banco Agrario, teniendo en cuenta la participación del estado en su capital social.

 

Es claro que los recursos con los cuales el Banco Agrario otorga los créditos no son provistos o hacen parte del presupuesto general de la Nación, sino que tienen origen en el ejercicio de la actividad de intermediación que realiza; pero tal situación no desvirtúa el carácter de esta entidad como sujeto de control fiscal, al ser una sociedad de economía mixta y tener una participación accionaria casi del 100% de la Nación.

Según la Contraloría, no es cierto que en la aprobación del crédito a Navelena se cumplió con las políticas que requiere este tipo de operaciones, como quiera que en el proceso de aprobación y desembolso no se dio cumplimiento a la totalidad de las reglas relativas a la gestión del riesgo crediticio expedidas al respecto por la Superintendencia Financiera de Colombia, ni a las establecidas por la junta directiva en el Manual de Políticas de Crédito, Cartera y Garantías.

 

Para la época de los hechos, la Organización Odebrecht en Brasil había incurrido en un riesgo reputacional, situación de la cual era posible inferir, de un lado, que lo mismo podía suceder con Navelena, toda vez que el 86,67% del capital accionario de dicha empresa es propiedad de sociedades de la empresa brasileña y, de otro, que las posibilidades de financiación para esta sociedad se reducirían de manera significativa y, en consecuencia, podría no tener la capacidad de reembolsar la obligación crediticia en el plazo y condiciones en que se solicitó y tramitó su aprobación.

 

En desarrollo de la auditoría realizada, la Contraloría pudo establecer que a pesar de haberse identificado y comunicado el riesgo reputacional respecto de la organización Odebrecht en Brasil, este fue desestimado por el Banco Agrario en el curso del proceso de estudio, aprobación y desembolso del crédito a Navelena.

 

Adicionalmente, no se dio cumplimiento a las condiciones previas al desembolso exigidas por la Junta Directiva en sesión del 12 de noviembre de 2015, según consta en el Acta No. 575, y por el contrario, se realizaron modificaciones a las condiciones financieras y de garantías efectuadas por el Comité de Crédito de la Vicepresidencia de Crédito y Cartera sin haber sido conocidas y aprobadas por el estamento que aprobó originalmente la operación y sus garantías, es decir la Junta Directiva del Banco Agrario.

 

Hoy el crédito y los intereses se han incumplido

 

La CGR señaló también que no es cierto que una vez se liquide el contrato entre Cormagdalena y Navelena, el pago en primer orden será para el Banco Agrario, como quiera que el mismo contrato de APP estipula como primer beneficiario a Cormagdalena, la cual entrará a descontar, entre otros, el valor de las multas y cláusulas penales impuestas al contratista, que con corte a 30 de abril de 2017 ascienden aproximadamente a ciento noventa y un mil millones de pesos.

El Banco Agrario estima que los dineros que Cormagdalena le adeuda a Navelena se recaudarán en octubre, fecha en la que será liquidado el contrato de APP, y que en esta misma fecha se pagará el valor de las obligaciones a favor del BAC. Para la Contraloría, lo relevante y cierto en este caso es que a la fecha el valor del crédito y los intereses se encuentran incumplidos por Navelena, así como que la garantía no ha cubierto el valor del préstamo, porque no hay recursos disponibles para cancelar la obligación, por lo que la actual afectación al patrimonio público es un hecho incontrovertible.

 

No hay discusión sobre las deficiencias de la garantía constituida

Otra observación que para la Contraloría no tiene discusión es que la garantía constituida para el cubrimiento del riesgo de crédito (fiducia) no reúne las características de idoneidad, eficacia y exigibilidad.

La obligación no fue objeto de cumplimiento a su vencimiento, ni la garantía sirvió como fuente de pago y, por ende, no se ha hecho efectiva, por depender del cumplimiento de una condición futura e incierta al momento de aprobación y desembolso del crédito.

 

Pérdida por esta operación de crédito, afecta intereses del Estado

Finalmente, la Contraloría llamó la atención en relación con la apreciación  del Comunicado del Banco frente a que “nunca (se) ha puesto en riesgo la viabilidad, ni la gestión del Banco Agrario de Colombia”, puesto que en ningún momento este organismo de control ha emitido pronunciamiento en ese sentido.

La CGR no ha puesto en tela de juicio la capacidad de Banco para continuar desarrollando las actividades que conforman su objeto social, como tampoco ha cuestionado el cumplimiento de los indicadores prudenciales, toda vez que acredita unos indicadores de liquidez y solvencia por encima de los requeridos.

Lo que la Contraloría sí cuestiona es que la pérdida ocasionada por la operación crediticia otorgada a Navelena afecta los intereses del Estado, causándole un detrimento patrimonial por haber el BAC asumido una exposición crediticia que nunca debió asumir, debido a que aprobó y desembolsó un crédito a una sociedad que se hallaba expuesta a riesgo reputacional.

Esto al haber aceptado una garantía que aparentemente cubría el valor del crédito y sus intereses pero que en realidad no es efectiva, como quiera que su valor era y sigue siendo cero; y por no haberse cumplido varias de las condiciones previas al desembolso del crédito aprobadas por la Junta Directiva del BAC en Acta No. 575del 12 de noviembre de 2015, relacionadas con la definición de un mecanismo claro de pago de las garantías, en el cual se establecieran los requisitos que debían acreditarse y los términos que se aplicarían por la Fiduciaria para ello, entre otras.

Estableció la Contraloría: Crédito del Banco Agrario a Navelena, ha causado detrimento patrimonial de $135.805 millones

COMUNICADO DE PRENSA No 74

 

  • El banco estatal desestimó los riesgos a que se exponía al ejecutar la operación crediticia con Navelena.
  • Ignoró el escándalo de Odebrecht en Brasil, consideró una expectativa incierta de flujo de caja y no avizoró las dificultades de pago que podrían darse.
  • Además desconoció la normatividad propia y de la Superfinanciera en materia de riesgo de crédito y garantías.
  • Las condiciones previas al desembolso aprobadas por la Junta Directiva del Banco, fueron modificadas de manera inconsulta por instancias internas.
  • Las condiciones finales de las garantías, que difieren de las aprobadas por la Junta Directiva,  tuvieron origen en un concepto del abogado de Navelena.
  • Se trató de dos créditos, uno por $70 mil millones y otro por $50 mil millones, y en el caso del segundo no se destinó a inversión, como fue aprobado, sino a cancelar un préstamo de Navelena con el Banco de Occidente, cuyo único propósito fue reducir la exposición de éste último con el grupo Odebrecht.  

 

Bogotá, 1 de junio de 2017.- La Contraloría General de la República determinó un detrimento al patrimonio del Estado de $135.805 millones de pesos por la operación de otorgamiento, aprobación y desembolso de dos créditos, por cuantía total de $120.000 millones, de parte del Banco Agrario de Colombia a la empresa Navelena, de propiedad mayoritaria de la empresa brasileña Odebrecht.

El posible detrimento patrimonial, es exactamente de $135.805.158.900,00, valor que con corte a marzo de 2017, corresponde al saldo de capital e intereses que a la fecha no han sido pagados, no obstante encontrarse vencidas las obligaciones a cargo de la sociedad Navelena SAS, precisó la Contraloría.

El hallazgo fiscal se estableció dentro de la Auditoría Regular que adelanta actualmente la CGR al Banco Agrario, entidad a la cual ya le fueron comunicados los resultados correspondientes a esta operación.

El organismo de control estableció, entre otros los siguientes hechos:

Para las fechas en que se solicitaron, estudiaron y aprobaron los 2 créditos a Navelena (uno por $70.000 millones y otro por $50.0000 millones), se aceptó la garantía, y se desembolsaron los mismos, ya era de público conocimiento (exactamente desde el 20 de junio de 2015) que cinco 5 directivos de la Organización Odebrecht habían sido detenidos por la Policía Federal del Brasil, dentro del proceso denominado “Lava Jato”.

Pero, además, este hecho había sido identificado y advertido como un riesgo reputacional por algunos funcionarios del Banco Agrario que intervinieron en el estudio y análisis del crédito.

En consecuencia, según la Contraloría, era posible inferir que el riesgo reputacional de Navelena se vería afectado de manera significativa, lo mismo que avizorar dificultades para la consecución del crédito senior o sindicado por parte de esta empresa y, con ello, el posible incumplimiento de la obligación en el plazo pactado.

A pesar de lo anterior, el Banco Agrario desestimó y/o subvaloró los riesgos a los que se exponía, de llegar a ejecutar la operación de crédito con Navelena, pues aprobó y desembolsó los créditos sobre una expectativa incierta de flujo de caja.

*En el proceso de estudio, aprobación y desembolso, al igual que al estudiar, aceptar y valorar la garantía, el Banco Agrario habría desconocido lo dispuesto en materia de otorgamiento de créditos por la Circular Básica Contable y Financiera de la Superintendencia Financiera de Colombia y su propio Manual de Políticas de Crédito, Cartera y Garantías, que para el otorgamiento de créditos a empresas exige tener en cuenta: “(…)  la reputación moral y comercial de las personas que la representan o la administran”.

*El equipo auditor de la Contraloría Delegada para el Sector de Gestión Pública e Instituciones Financieras pudo establecer que por inobservancia de la normatividad interna del Banco Agrario en cuanto a la política de atribuciones, así como por falta de control y seguimiento al cumplimiento de lo aprobado por la Junta Directiva, las condiciones previas al desembolso aprobadas por este órgano directivo fueron modificadas de manera inconsulta por instancias internas del Banco, concretamente en cuanto hace a las condiciones en que quedó constituida la garantía y a su exigibilidad ante el incumplimiento en el pago de la obligación.

*Las condiciones finales de las garantías, que difieren de las aprobadas por la Junta Directiva, tuvieron origen en un concepto del abogado de Navelena, sin que las instancias del Banco Agrario que conocieron del mismo, hubieran realizado un análisis serio de la garantía o hubieran consultado con la Fiduciaria de Occidente y, lo más importante, sin que hubieran informado a la Junta Directiva del Banco las modificaciones adoptadas en relación con las garantías, para que sus miembros pudiera analizar y tomar una decisión seria y suficientemente informada sobre las mismas.

*Se evidenció falta de efectividad de la garantía que respalda el pago de los créditos otorgados por el Banco Agrario a Navelena. Para la Contraloría, las posibilidades de que Navelena consiguiera financiación para el cierre financiero  del proyecto de navegabilidad del río Magdalena eran remotas como consecuencia de sus condiciones reputacionales . Sumado a esto,  las demás fuentes de pago se encontraban supeditadas al cierre financiero del proyecto y/o a las condiciones de terminación anticipada del convenio de APP por caducidad, las cuales a la fecha de exigibilidad de la obligación no se habían dado.

*Adicionalmente, la Contraloría General de la República encontró inconsistencias en el destino de los créditos, pues a pesar de haber sido aprobados por la Junta Directiva del Banco para Inversión, en el caso del crédito de $50.000 millones se destinó a la cancelación de una obligación a cargo de Navelena con el Banco de Occidente, con el único propósito de que este Banco redujera su exposición de riesgo crediticio con el Grupo empresarial Odebrecht.

*En el ejercicio de auditoria  se estableció que para la determinación y aprobación de la tasa de Interés preferencial aprobada para los créditos desembolsados a Navelena, el Banco Agrario incorporó al modelo empleado, ingresos netos por la suma de $45 millones mensuales y un acumulado de $540 millones anuales que el Banco aún no estaba percibiendo y que adicionalmente no se generarían por operaciones directas con dicha empresa sino por operaciones de crédito que podrían  realizarse en el futuro con algunos de sus empleados (Libranzas).

Ello significa que en el modelo utilizado, se asumieron como ciertos unos ingresos cuya ocurrencia estaba sujeta a la firma, en el futuro, de un convenio de cuyo desarrollo se derivarían ingresos para el Banco Agrario en cuantía de $45 millones.

Publicado el 01 jun 2017 14:00