…Y su efecto en el Caribe
Portada e investigación con base en @IA de @Microsoft
- En 2026, la Costa Caribe atraviesa una fase de persistencia y transición del Fenómeno del Niño que alcanzó su mayor intensidad entre 2024 y 2025.
Aunque el evento cálido ha perdido fuerza, las anomalías de temperatura en el Pacífico central se mantienen alrededor de +0.8 °C, suficientes para sostener sequías residuales, altas temperaturas y déficit hídrico en Atlántico, Magdalena, Bolívar, Cesar y La Guajira.
Las ciénagas —Ciénaga Grande, Mallorquín, Zapatosa— muestran fragmentación hídrica, aumento de salinidad y pérdida de conectividad con los ríos, afectando pesca, manglares y aves migratorias.
- Los ríos como el Magdalena, el Cesar y el Ranchería mantienen caudales reducidos, con tramos críticos en época seca.
Los cultivos de arroz, maíz, yuca y frutales enfrentan estrés hídrico continuo: los rendimientos han caído entre 20 % y 40 %, y los costos de riego han aumentado por la necesidad de bombeo constante.
- En zonas rurales, la baja humedad del suelo incrementa incendios de cobertura vegetal y deterioro de pastizales.
Las reservas de agua urbanas y rurales siguen bajo presión.
- Santa Marta y Valledupar mantienen planes de contingencia, racionamientos sectorizados y campañas de ahorro.
Aunque el Niño está entrando en fase neutra, sus efectos persistirán hasta septiembre de 2026, dejando a la región en un estado de vulnerabilidad hídrica que exige monitoreo, adaptación y gestión comunitaria.🎨
- El fenómeno irá hasta mediados del 2027.
Fin



