La fiesta de polleras, símbolo feminista

  • Popularizada por Margarita Mccausland (“La Ola Caribe”)

Por Eco

Desde las últimas décadas del siglo pasado, hasta nuestros días, los bailes de polleras se instituyeron de manera espontánea en el Precarnaval de Barranquilla.

Las mujeres barranquilleras de edades adultas, forman grupos, y empolleradas se van a bailar a salones de eventos sin sus maridos o parejos. Esta costumbre que se arraigó en el pre y durante el Carnaval ha sido motivada en primera instancia, por el machismo del hombre caribe que se goza el Carnaval simulando soltería y echándose  su canita al aire.

Pero el carnaval es tan motivador, que la mujer de la Costa Caribe, con gesto desafiante y feminista, se pone la pollera, se reune con amigas y vecinas, y se lanza a bailar el Carnaval al son de flauta y tambora.

A la divertida costumbre se han sumado sus jóvenes hijas y amigas de ellas, hasta convertirse en competencia de suntuosas polleras con hermosos diseños, encajes, canutillos, lentejuelas y accesorios.

El reconocimiento a la popularidad de la fiesta de polleras, sin duda alguna se le acredita a Margarita McCausland directora de Revista La Ola Caribe.

En los últimos años se realiza exitosamente, antes del carnaval oficial, en el Jumbo del Country Club.
Ha cobrado tanta fuerza el evento, que se unen a la fiesta, “empolleradas” de otras ciudades del país, inclusive del exterior.