Consejo de Seguridad de la ONU admira el compromiso de Colombia con el proceso de paz

 

Los embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU y el jefe de la Misión de Naciones Unidas en Colombia visitan una zona veredal de transición y normalización en el departamento del Meta. Foto: Misión de la ONU en Colombia

16 de mayo, 2017 — El presidente del Consejo de Seguridad de la ONU quien lideró la reciente visita del órgano a Colombia, expresó admiración por el importante compromiso demostrado por las partes con el proceso de paz en ese país.

“Como evaluación general de estas reuniones yo resaltaría el compromiso de todos los participantes en el proceso de paz, de continuar sus mejores esfuerzos para llevarlo adelante, hay conciencia de las dificultades que se han planteado sabiendo que otras surgirán más adelante, como es normal en estos procesos”, aseguró Elbio Roselli.

La embajadora de Colombia, Maria Emma Mejía agradeció el interés del Consejo y reiteró la necesidad de un apoyo continuo en la segunda etapa del proceso de paz que comenzará cuando termine el proceso de desarme.

“Fue muy conmovedor ver su compromiso su dedicación, su empeño para que el ejercicio fuera un ejercicio positivo, a la secretaría doy gracias por todo su trabajo y esperamos que estas noticias positivas continúen en esa segunda etapa que ahora emprendemos, con su apoyo, los colombianos”, aseguró la diplomática.

Los representantes permanentes del Reino Unido y de Bolivia, coincidieron con el presidente del Consejo y resaltaron que la paz en Colombia, es un proceso progresivo.

“Aunque aún existen desafíos, hay una visión unida de que la paz es ahora irreversible”, aseguró Matthew Rycroft.

“En todo momento el gobierno y las FARC han demostrado no tener dudas sobre el camino que emprendieron, su compromiso determinación y valentía es evidente con mucha satisfacción hemos sido testigo del buen ambiente y el trato cordial que existe entre ellos”, agregó Sacha Llorentty.

En total 7.000 excombatientes de las FARC-EP están reunidos en las zonas veredales y todas su armas deben ser entregadas a la Misión de la ONU antes de reincorporarse a la vida civil.

El Consejo destacó que las principales amenazas al proceso son el difícil acceso a estas zonas por falta de carreteras, las inclemencias climáticas y el lento ritmo de adopción de medidas legales y administrativas relacionadas con los excombatientes.