No matar en nombre de Dios, llamado del papa Francisco desde Egipto

Francisco \ Viajes Apostólicos

El Papa a los Consagrados de Egipto: “Sean motivo de salvación para todos, sobre todo para los últimos”

 

(RV).- “Los exhorto, a sacar provecho del ejemplo de san Pablo el eremita, de san Antonio Abad, de los santos Padres del desierto y de los numerosos monjes que con su vida y ejemplo han abierto las puertas del cielo a muchos hermanos y hermanas; de este modo, también ustedes serán sal y luz, es decir, motivo de salvación para ustedes mismos y para todos los demás, creyentes y no creyentes y, especialmente, para los últimos, los necesitados, los abandonados y los descartados”, lo dijo el Papa Francisco a los Sacerdotes, los Religiosos y Seminaristas de Egipto, en el Encuentro de Oración que se realizó en el Seminario Patriarcal Copto-Católico de Maadi, El Cairo.

En el marco del 18° Viaje Apostólico Internacional del Santo Padre a Egipto, el Pontífice saludó a las personas consagradas de este país, a ellos les manifestó su alegría y gozo por encontrase en un lugar donde se forman los sacerdotes, un lugar que simboliza el corazón de la Iglesia Católica en Egipto. “Con alegría saludo en ustedes, sacerdotes, consagrados y consagradas de la pequeña grey católica de Egipto – afirmó el Papa – a la levadura que Dios prepara para esta bendita Tierra, para que, junto con nuestros hermanos ortodoxos, crezca en ella su Reino”.

Deseo, en primer lugar, dijo el Obispo de Roma, darles las gracias por su testimonio y por todo el bien que hacen cada día, trabajando en medio de numerosos retos y, a menudo, con pocos consuelos. “Deseo también animarlos, agregó el Pontífice. No tengan miedo al peso de cada día, al peso de las circunstancias difíciles por las que algunos de ustedes tienen que atravesar”. Se trata, de creer, de dar testimonio de la verdad, de sembrar y cultivar sin esperar ver la cosecha, alentó el Papa, de hecho, nosotros cosechamos los frutos que han sembrado muchos otros hermanos, consagrados y no consagrados, que han trabajado generosamente en la viña del Señor.

Queridos consagrados, hacer frente a las tentaciones no es fácil, señaló el Papa Francisco, pero es posible si estamos injertados en Jesús. “Cuanto más enraizados estemos en Cristo, puntualizó el Santo Padre, más vivos y fecundos seremos. Así el consagrado conservará la maravilla, la pasión del primer encuentro, la atracción y la gratitud en su vida con Dios y en su misión”. En este sentido, dijo, la calidad de nuestra consagración depende de cómo sea nuestra vida espiritual.

Antes de concluir su discurso, el Papa Francisco recordó que, “Egipto ha contribuido a enriquecer a la Iglesia con el inestimable tesoro de la vida monástica”. Por ello, alentó el Papa, los exhorto, a sacar provecho del ejemplo de los grandes santos egipcios, de los santos Padres del desierto y de los numerosos monjes que con su vida y ejemplo han abierto las puertas del cielo a muchos hermanos y hermanas; de este modo, también ustedes serán sal y luz, es decir, motivo de salvación para ustedes mismos y para todos los demás, especialmente, para los últimos, los necesitados, los abandonados y los descartados.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)

Texto y Audio completo del discurso del Papa Francisco